Aventura nº...

AVENTURA Nº 2: RUTA DE LOS CABOS 2012

martes, 5 de febrero de 2013

sábado, 2 de febrero de 2013

La visita a Santa Claus: Ruta de los Cabos 2012

Los Aventureros Solidarios también tenemos nuestro corazoncito de niño, y en la primera edición de la Ruta de los Cabos (julio de 2012), no dejamos escapar la oportunidad de visitar a Santa Claus  y sus duendes en los bosques de Rovaniemi (Finlandia), para pedirle que cada año seáis más los que colaboréis con nuestros proyectos.

La verdad es que aunque el que suscribe entró algo escéptico ante la mercantilización de los sueños infantiles, salió de allí con la sonrisa de un niño y emocionado tras el encuentro con el señor de rojo que vive allá arriba.

Aquí tenéis el vídeo que recoje esa visita de los equipos Sambori y Clavijo Plus Ultra a la Villa de Santa Claus:


miércoles, 30 de enero de 2013

Dos tardes en Tashanta


Además de ver a un pastor en moto guiando a su rebaño, pocas cosas más se pueden hacer en Tashanta.

La paciencia no es ni una virtud ni un defecto, simplemente una cualidad que las instituciones de todo el mundo te obligan a cultivar. Estoy acostumbrado a las esperas, es una de esas pegas que tiene la profesión de abogado, pero eso no le quita trascendencia a la desesperanza de 48 horas en el yermo paraje que la tierra te va ofreciendo a medidas que te aproximas a Mongolia, sobre todo cuando la desorganización ha sido la que te ha llevado a aquél lugar.

No obstante, lo bueno de no equivocarte tú sólo es que al final acabas rodeado de un montón de gente con la misma mirada que la tuya, y en consecuencia el aburrimiento se pasa acompañado.



He oído muchas veces que cuando nos juntamos unos cuantos europeos, siempre habrá alguien que saque un balón de fútbol, y así ocurrió, a la mínima: cuatro mochilas por postes y un balón. Al pateo gente de todas nacionalidades, también autóctonos. Es evidente que el fútbol es una de esas actividades que une a toda la humanidad, por eso me place tanto el noble arte de balompié, pero bueno, siendo justos siempre hay gente sin alma que detesta empujar un balón.

Puedo dar fe que a los cinco minutos de partidillo entendí el sufrimiento de jugar en La Paz, viniéndome a la cabeza aquella selección de Azkargorta. La altitud es realmente un fastidio grande y eso que me busqué una posición relativamente cómoda en el campo, correr es de cobardes, ya se sabe.

Finalizado el partido, antes de tiempo, la espera vuelve a convertirse tediosa, y los pacientes turistas se convierten en lagartijas conversadoras. El tiempo camina realmente despacio en un lugar donde el reloj importa poco, aunque los pastores vayan en moto.


martes, 29 de enero de 2013

La última frontera


Todos los que hemos participado en alguna de las ediciones del Rally Mongol solemos tener mil peripecias, cada una más absurda que la anterior. Con el paso del tiempo nuestros amigos y conocidos nos miran con odio cuando vamos a explicarles alguna de nuestras proezas, por eso los exralliers solamente encontramos consuelo con gente de nuestra misma calaña.



Por eso, aprovechando este espacio, dando por hecho que el lector tendrá interés en el viajero que busca ser oído, voy a explayarme con una pequeña e insignificante anécdota que a mí me hace bastante gracia, y después de escribirla, seguramente, seguirá haciéndome gracia a mí únicamente, lo siento, soy así.
Muchas veces me preguntan por lo peor de lo vivido durante el Rally Mongol, sin duda ninguna mi respuesta siempre alude al viaje de regreso y existen diversos motivos, el primero es que llegamos a meta solamente dos días antes de la fecha de regreso al trabajo; el segundo es que no teníamos vuelo de regreso, así que a toda prisa tuvimos que hacernos con una combinación: Ulán Bator-Berlín-Palma-El Altet fue nuestra decisión, el precio muy módico, los tiempos muy apretados; evidentemente el tercer motivo fue lo mal planificado que estaba el viaje de regreso.
La consecuencia lógica de un viaje aéreo, con diversas escalas y mal planificado producto de la prisa es que pierdas alguno de los vuelos escogidos, no lo olvidéis nunca: planificad siempre con calma y alejaos de la cerveza.
Nos encontrábamos en el aeropuerto de Berlín, supongo que uno de muchos, este era muy grande, ya os lo digo yo. Llegamos desde Ulán Bator a las 11:00 de la mañana, buena hora para un aperitivo, malísima para coger un avión que salía a la misma hora hacia Palma.
Tras varias reclamaciones, quejas, lloros, lamentos y llamadas conseguimos un avión de vuelta. La pena es que nuestro equipaje no nos acompañaba.
Finalmente llegamos a casa, eran las 20:00 una prudente hora, pero no tanto después de 30 horas de idas y venidas. Tras reclamar nuestros equipajes en el departamento correspondiente del aeropuerto, la ducha y el merecido descanso nos esperaban, tras quizás haber vivido, con todo, el peor de los momentos del Rally Mongol.
A los dos días de llegar a casa recibí la esperada llamada del aeropuerto. Acudí lleno de alegría a recoger nuestros tesoros. Tras acudir a las entrañas del aeropuerto, ver las maletas de Nuria y David junto a la mía fue toda una feliz experiencia, como volver a encontrarte con un viejo amigo; no os puedo mentir, sin las mochilas una sensación extraña me acompañaba, como de no haber rematado la faena.
Recogí las mochilas tras firmar los papeles correspondientes, las puse en el típico carrito y empecé a arrastrarlo por el aeropuerto.

Pero para mi sorpresa todavía me tocaría acumular una nueva experiencia digna del Rally Mongol, la última frontera, sí, la Guardia Civil quiso ser la que pusiera el broche final a una experiencia de cuatro semanas, quince mil quilómetros, numerosas fronteras y agentes de la Ley sobornables y no sobornables. Antes de partir pensaba que las palabras “Alto la Guardia Civil” eran la cosa más tenebrosa del mundo entero, de vuelta ya me daba bastante risa. El agente de verde y con tricornio por montera reclamó mi atención y me manifestó su extrañeza por nuestro viaje desde Mongolia, insinuándome que en la maleta ocultaba cantidades industriales de productos tóxicos. Una de las cosas más interesantes que aprendí en el Rally Mongol es que si haces perder el tiempo a un agente del Orden, este te dejará seguir el camino, así que comencé a hablarle del viaje que acabábamos de terminar, de cómo partimos de la Plaça de Baix en loor de multitudes, incluidos un concejal y sus asesores que se quisieron hacer unas fotos, y como tras cuatro semanas de infatigable caminar a lomos de nuestra ambulancia conseguimos llegar a Ulán Bator, nuestra Ítaca particular, le hice ver nuestra santidad ya que habíamos donado nuestro vehículo y ahora servía en un hospital militar, le expliqué también el cariño que le cogimos a aquella vieja ambulancia y como incluso la llegamos a personificar, incluso, llegamos a ponerle nombre y un mote cariñoso, y finalmente le expliqué que la toxicidad de nuestras mochilas se debía a la suciedad propia de no poder lavar la ropa en condiciones dignas durante cuatro semanas, agravado este hecho por la cantidad de tierra mongola que ya arrastraban nuestras cosas, que nadie os engañe las autopistas en Mongolia no son como aquí. Finalmente el agente se cansó de mi parloteo incesante y me dejó marchar, creo que siendo consciente de la sustancia tóxica que había dejado entrar, pero ya sabéis lo que dicen: La última frontera siempre es la más sencilla de atravesar.


miércoles, 31 de octubre de 2012

CON LOS AVENTUREROS SOLIDARIOS: Reunión en Granada del 9 a 11 de noviemrbe

Algún día tendré que hacer un resumen, o una historia completa de la ruta al Cabo Norte en compañía de los Mosquitos y los Sambori durante el mes de julio de 2012. ¡Buscaré el tiempo!

Pero mientras tanto, el proyecto de arrancar nuestra propia iniciativa de Aventureros Solidarios sigue dando sus pequeños pasos.

La Ruta de los Cabos 2012 fue un buen comienzo, aunque sólo participamos 5 equipos. Para sar un empujón al proyecto, el próximo fin de semana del 9-10 y 11 de noviembre nos juntamos en Granada miembros de los equipos fundadores de Aventureros Solidrios, a los que juntó el Mongol Rally:

Mosquito (Mongol'10 y Cabos'12)
Kame House (Mongol'10 y Cabos'12)
Sambori (Mongol'10 y Cabos'12)
Clavijo (Mongol'11 y Cabos'12)

 Y se nos unen las aventureras más intrépidas de todas, Cristina y Catina, las
 Ambulambator (Mongol'12)

Quien quiera venir está invitado a unirse, es más, pedimos que os unáis a nuestra iniciativa.

Intentaremos organizarnos para preparar la aventura de 2013 y compartiremos anécdotas de nuestros viajes, ahora que vovlemos a coincidir todos tras el verano.

Como adelanto, un vídeo hecho por el mosquito de lo que fue la Ruta de los Cabos 2012:

 

martes, 29 de mayo de 2012

COLABORACIÓN CON CLAVIJO PLUS ULTRA

¿Y cómo os pedimos que colaboréis para pagar la inscripción que destinamos a GRANITO DE ARENA?


¡Muy sencillo! Ponemos a la venta esta magnífica BRAGA con el logotipo de AVENTUREROS SOLIDARIOS por sólo 5 €.



Comprándola ayudarás a que GRANITO DE ARENA lleve a cabo en Sri Lanka acciones tan tangibles como los siguientes ejemplos ya realizados:
Situación 1: Un matrimonio con dos hijos que viven en una casa hecha con tablones de madera (ya que perdieron su casa tras el tsunami), y él se gana la vida como fontanero en trabajos temporales.

Actuación Granito de Arena: Compró una máquina de hacer ladrillos junto con una inversión en cemento y arena para que pudiese empezar un negocio.

INVERSIÓN: 450€





Situación 2

 Familia Kanthi:

Abuelos, padres, hijos. Todos viven en una especie de gran carpa de plástico con unos cuantos colchones en el suelo. Esta familia es muy trabajadora pero no consiguen salir delante de una manera digna debido a que los muchos trabajos que realizan están muy mal remunerados. El padre consiguió construir un gallinero él solo a base de materiales donados por sus vecinos, pero estaban a expensas de ahorrar un buen dinero para comprar pollos y empezar un nuevo negocio.

Actuación: Se compraron 150 polluelos con sus correspondientes comederos y el pienso para los 45 días de vida. Gracias a esta inversión ha vendido todos los pollos, construido un segundo gallinero y comprado más pollos.





Situación 3

Familia Niroshini

Una madre viuda con tres hijos de 6, 10 y 14 años (este último con deficiencia mental). El padre murió en un accidente de tren en el 2003 y perdieron la casa tras el tsunami en el 2004. Ahora viven los cuatro en una casa de madera sin agua ni electricidad y sin trabajo.

La madre tiene un acuerdo con un colegio cercano a través del cual podría encargarse de la comida... de los alumnos si tuviera una cocina que cumpla todos los requisitos legales de higiene y sanidad.

Actuación Granito de Arena: Ha habilitado la cocina de la casa y ha proporcionado todo el utillaje necesario para que lleve a cabo la elaboración de los menús para el colegio cercano. El agradecimiento de esta mujer es indescriptible... ;)

INVERSION: 600€

domingo, 27 de mayo de 2012

COMENZAMOS UNA NUEVA AVENTURA

El Eequipo Clavijo Plus Ultra se prepara para afrontar este verano una nueva aventura, también con fines solidarios.

Cambiamos de componentes, cambiamos de ruta y cambiamos de proyecto benéfico. Pero el espíritu del equipo sigue siendo el mismo.

Los integrantes de la segunda aventura del Equipo Clavijo Plus Ultra son el Mongol veterano David Reche y sus secuaces Verónica Reche y Saio Delgado.

El último sábado de junio de 2012 David, con el apoyo de sus compañeros de Clavijos de 2011, Nuria y Pau, saldrá desde CÁDIZ hacia el norte. ¿Destino?

CABO NORTE en Noruega a bordo de un Honda Civic 5 puertas de 1995 con más de 200.000 km, como coche de apoyo a los equipos que harán la ruta en moto.

Verónica y Saio se unirán a la expedición en Estocolmo (Suecia) cinco días más tarde.

Este año, el dinero que recaudemos irá íntegro a la ONG GRANITO DE ARENA.

Se trata de una Asociación sin ánimo de lucro cuyo objetivo es el de mejorar la calidad de vida y las formas de subsistencia de familias en situaciones precarias en SRI LANKA, dotándolas de las herramientas suficientes para que puedan salir adelante a través de su propio esfuerzo e ilusión.

GRANITO DE ARENA es una asociación muy especial, pues que no hay ayuda más directa que realiza. Recaudan toda la ayuda posible y cuando tienen tiempo y dinero, se marchan a Sri Lanka para hacer realidad algunos de sus proyectos.

Proyectos tan simples como: una pequeña granja de pollos, una maquina de coser, construir un pozo, comprar un pequeño tractor, un Tuc-Tuc, construir una cocina …

Proyectos sencillos y en su mayoría “baratos” pero que pueden cambiar completamente la vida de una familia.

En breve os iremos informando de más detalles sobre nuestro viaje y cómo ayudarnos a conseguir la inscripción benéfica de esta aventura, destinada ítegramente a GRANITO DE ARENA.