Aventura nº...
lunes, 22 de agosto de 2011
ESTAMOS DE VUELTA
Tuvimos tiempo el sábado por la mañana de hacer entrega del material escolar y médico que llevábamos para el Blue Sky Ger Village de la fundación de Christina Noble (una especie de "Ciudad de los Muchachos" donde recuperan a niños de la calle); y el domingo la odisea de saltar de avión en avión, improvisando en Berlín y no sabemos si con nuestro equipaje en Palma de Mallorca, para volver a casa.
Pero lo contaremos en breve con más detalle, en cuanto hayamos actualizado el resto de etapas.
Mientras tanto, muchas gracias a todos por vuestro apoyo y vuestros ánimos (¡¡contaremos más cosas durante esta semana!!).
domingo, 31 de julio de 2011
DÍA 9: MAÇKA - DOGUBEYAZIT
Hoy, esas sensaciones difícilmente registrables las hemos vivido subiendo al Monasterio de Sumela por un desfiladero angosto que se ha terminado por convertir en una carreterilla de curvas imposibles que apenas se podían subir en primero (se nos ha calado Merceditas un par de veces porque le agobiaban esas apreturas).
Tras la subida y bajada del monasterio de Sumela (las caladas del coche, cambios de sentido en la carreterilla por no estar muy seguros dónde íbamos), hemos salido a las 10 de la mañana hacia el sur, para intentar llegar a Erzurum a la hora de la comida, a ver si allí podemos cambiar algo de dinero porque no tenemos suficiente para un hotel. En ese momento hemos sabido que los ekitcat están ya en esa ciudad. También sabíamos que los Aventoreros llegan esta noche a la frontera y que los Chispa de la Vida llegan hoy a Trabzon para coger el ferry a Sochi en Rusia.
A las 12 hemos parado a echar gasoil en Bayburt, y en la gasolinea nos hemos encontrado con el equipo inglés The Wrong Way, con un Nissan Micra. Nos han dicho que en el restaurante de la gasolinera se comía bien, pero les hemos replicado que somos españoles y comemos a las dos, por lo que nos esperaríamos a llegar a Erzurum. Mientras repostábamos hemos charlado con unos lugareños, uno de los cuales sabía algo de inglés, y que además de traducir a los trabajadores de la gasolinera qué estábamos haciendo, nos ha preguntado si se decía "Buenos días" o "Bon dia" (el tipo era chófer y cuando estaba en España decía que cada vez le saludaban de una forma diferente) y además nos ha advertido de que unos 20 km después de Bayburt la carretera se ponía muy mala.
El contraste de paisajes en el día de hoy ha sido brutal: de las laderas septentrionales de los montes que caen sobre el mar Negro, y su vegetación apabullante, a las laderas del lado de solana del centro del país, con tierras por encima de los 1.000 m (ahora en Dogubeyazit estamos a unos 1.600 m de altura) sin apenas vegetación aparte de los pastos.
Además, hemos llegado a un país completamente diferente: más pobre y rural que no tiene nada que ver con las rutas turísticas y transitadas del lado noroccidental.
sábado, 30 de julio de 2011
DÍA 8: MERZIFON - MAÇKA
DÍA 7: ESTAMBUL - MERZIFON
29 de julio de 2001
1 país: Turquía (acumulados 11)
5 túneles (acumulados 113)
687 km (acumulados 4.922 km)
Son las 12:33 de la noche en Merzifon, Turquía. Estamos algo bebidos en un motel infame de carretera que hemos encontrado a las 9 de la noche, hemos cenado jamón que nos dieron los Chispa de la Vida y pan que hemos comprado en un área de servicio al mediodía. Ahora estamos dándole a la rakija que nos regaló Dragana.
Pero, ¿cual ha sido la historia de hoy?
Esta mañana tras el desayuno hemos llevado a Mar al aeropuerto, y tras dar varuas vueltas para no estar aparcados allí, golpear la matrícula de un coche de un diplomático y esperar casi un hora en el área de Salidas internacionales para dejar a Mar facturada camino de España (la echaremos de menos, nuestra cuarta pasajera) hemosi rodeado todo el "Cuerno de Oro" de Estambul por la avenida Kennedy para terminar cruzando a Asia, uno de los HITOS DEL VIAJE.
Durante el resto del camino, Asia no nos ha parecido muy diferente a la Europa que conocemos (incluso mejor). Hemos parado a comer en un área de servicio en la que mientras comíamos, nos han limpiado el parabrisas de la ambulancia, (que estaba que daba pena de tantos bichos que se estrellan), y hemos comprobado que a pesar de las modernidades tecnológicas de puertas que se abren solas, jabón y papel de secar que sale solo, las tazas del wáter que ya no están marcan la diferencia entre dos continentes y civilizaciones diferentes.
Aún así, Turquía nos está sorprendiendo por lo preparada, limpia y civilizada que está. Pensábamos que sería un versión pobre de Rumanía, Bulgaria o Marruecos. Pero es mucho más, además de los paisajes fantásticos del valle del río Rojo, con sus arrozales verdes (y los italianos de la ambulancia que estaba aparcada al lado de la nuestra en Estambul nos ha adelantado).
Cayendo la tarde Pau conducía y ha visto en un área de servicio a una chica con la camiseta del Rally Mongol que nos decía "adeu". Resulta que era Laia de los ekitcat. Quizá estaba esperando a los Micranois. Minutos después, mediante sms hems sabido que iban varios km después de nosotros.
Hemos seguido unos kilómetros más allá y al final, ya con la oscuridad hemos llegado a Merzifon (esta mañana pensábamos que no llegaríamos), después de pasar la ciudad, con la confianza de Reche de que tras pasar el área urbana habría un área de servicio en la autovía.
Y así fue. Además del tío que nos ha dicho cómo aparcar el coche, que nos ha preguntado si queríamos que nos limpiara el parabrisas y los "botones" que se han acercado a la ambulancia para nada, hemos encontrado una habitación triple por 90 liras turcas (unos 36 €) con un baño cochambroso, sin aire acondicionado y toallas sospechosas..
Hemos cenado en la habitación (jamon de los Chispa de la Vida -gracias Esteban y Álvaro-) con el Cune que no pudimos regalar Vladimir Vujovic en Belgrado (amigo de Reche), y después hemos dado buena cuenta de tres cuartos de la botella de Rakija que nos regaló Dragana en Belgrado (seguimos echando de menos Serbia).
Pero el viaje ya ha comenzado, estamos en Asia, nos cuesta saber en qué día de la semana y del mes estamos y esto cada vez se acerca más a la idea de improvisación y de búsqueda que es el Rally Mongol.
DÍA 6: PLOVDIV - ESTAMBUL
jueves, 28 de julio de 2011
DÍA 5: BELGRADO - PLOVDIV (Bulgaria)
DÍA 4: ZAGREB - BELGRADO
2 países: Croacia Serbia (acumulados 9)
0 túneles (acumulados 92)
400 km (acumulados 3.210 km)
Primer día tranquilo en el que disfrutamos un buen rato de la ciudad de destino. La única novedad del camino fue que hemos aprendido que la reserva dura al menos 30 km circulando a 100 km/h. Por un momento, en mitad de la región de la Krajina pensamos que nos quedaríamos tirados porque no veíamos ninguna señal de gasolinera. Fueron 30 km tensos. Hubiera sido para nota quedarse sin combustible en la primera semana del viaje.
Tampoco hubo problema para entrar a Serbia. Esta vez ni pidieron el seguro del coche, a pesar de que esta mañana hemos estado usando el ordenador de la recepción del hotel sin permiso de nadie para intentar imprimir el recibo del banco (nos ha costado, incluso cuando llego el tío de la recepción y le explicamos lo que estábamos haciendo: la próxima vez habrá que comprobar primero que la impresora está conectada al ordenador.
Algo de tráfico a la entrada de Belgrado, facilidad para encontrar el hotel con las fotos del Google Earth de Reche y gran actuación de Nuria aparcando la ambulancia en una calle con mucha pendiente, marcha atrás (aunque luego hemos tenido que ir a aparcar al lado del zoo para no pagar la O.R.A.).
El hotelito, en el centro de Belgrado esta muy bien, y a mitad de camino entre el castillo de Kalemegdan (uno de los lugares más reseñables de la ciudad, dominando la confluencia entre los ríos Saba y Danubio) y la calle Skadraska, el rincón bohemio de la ciudad.
Después de comer más carne, como la cena de ayer, en una de las múltiples terrazas del barrio, hemos paseado con Dragana, amiga de Reche, que nos ha dado un buen paseo (lo necesitábamos) por la ciudad hasta llegar a Kalemegdan al atardecer. Hemos visto el sol esconderse tras los bosques del otro lado del Danubio mientras tomábamos unas cervezas.
Tras el paseo, de nuevo al hotel a asearse y hemos ido a la calle Skadraska a cenar algo ligerito. Una calle peatonal adoquinada con multitud de terrazas, un gran ambiente y orquestinas tocando en cada una de ellas. La animacion de Belgrado un martes de julio por la noche es alucinante (nada que ver con Zagreb, más centroeuropea, y donde parece que la gente se va a la costa).
Volvimos a ver a Dragana, acompañada por su amiga María, también arquitecta serbia y que trabaja para FCC. Nos hemos bebido juntos una botella de vino y ellas nos han regalado una de rakija (pronúnciese rakia: aguardiente serbio) y el ingrediente para hacer unos pasteles, con opio.
Además, Dragana y María también han tenido su botella de vino español. Y como no hemos podido ver a Vladimir, otro amigo de Reche, tememos que antes de llegar a Irán vamos a tener que tomar mucho vino y rakija.
Belgrado, su animosidad y su gente nos han encantado. Mañana intentaremos llegar más allá de Sofía para tener pasado mañana algo más de tiempo en Estambul.